Columna: Estamos resignados a lo “no deseado”
Hace algunas semanas un fabricantes de software de seguridad publicó su halagador reporte (como todos los meses) sobre algo que yo llamaría “el éxito del spam” en el mundo.
En realidad las cifras no son muy diferentes a reportes anteriores, pero siempre que los veo me hago la misma pregunta.¿Por qué los “delincuentes informaticos” están no un paso adelante sino como un kilometro adelante de todas las empresas y entidades que deberían protegernos?
Como periodista lo he preguntado un montón de veces a los voceros de las empresas de seguridad y muchos de mis colegas también. Las respuestas siempre son bastante políticas y bien preparadas por los directivos de relaciones públicas. “Trabajamos con nuestros usuarios para detectar…”; “Tenemos un centro de respuesta inmediata para responder…”;”Invertimos gran parte de nuestros recursos en investigación y desarrollo para…¿?”.Bueno sí para contener el problema pero no tanto para evitarlo.
Todo esto suena bien, pero la realidad es cada vez peor. El solo problema del Spam es para mi quizá la más incontenible de las amenazas, en comparación con los virus, el phishing y otros males con nombres de animales que rondan por ahí. Para entender la razón solamente hay que ver la cita del informe del fabricante que mencioné al comienzo: “El correo no deseado representó más del 87% de todos los correos electrónicos a nivel mundial”.
Ahora imaginense esto trasladado a otro contexto como que el 87% de las llamadas telefónicas del mundo fuera para proferir improperios y amenazas, que el 87% de las carreteras del mundo estuvieran ocupadas por basura o que el 87% de la programación de televisión fuera pornografía.
Creo que en los tres casos cualquier gobierno, población y sociedad hubiera tomado el tema con seriedad para que esta cifra no fuera tan escandalosa.Pero para la industria de tecnología esto se convirtió en problema de todos y soluciones de nadie.
Pero luego de reflexionar un poco creo que estamos resignados en todo a lo “no deseado” o alguno de ustedes desea que lo llamen a su telefóno celular para ofrecerle un nuevo seguro de vida; o que al encender su televisor en las mañanas lo saturen con 4 horas de promoción de productos mágicos a través de las televentas; o que (en un caso muy colombiano) le prohiban sacar el carro, porque las vías están repletas con los otros carros, y cuando lo puede sacar encuentra los mismos trancones, basura, huecos, y por supuesto, obras sin terminar . Nada de esto está tipificado como un crimen pero si hay varias cosas que para mi lo son.
Prometo no quejarme más y seguir soportando por ahora mi 87% de correo “no deseado”, al menos por lo que resta de este año o mientras no salga otro reporte revelador sobre como seguimos perdiendo con todo éxito la guerra contra los males informáticos.
Categoria: Editoriales
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El artículo me parece muy acertado y enfoca ampliamente la realidad al respecto, en Ecuador hemos tenido que vivir muchos crímenes informaticos que aún se resuelven o serán dados al olvido y es un mal que avanza a pasos agigantados, creo que debería considerarse a nivel internacional la creación de leyes que sean incluidas dentro de la comercialización y gestión de comunicaciones siendo parte de un enfoque técnico que no repercuta en las ventas ni en el comercio electrónico
Àtentamente
Pablo Redroban