Predicar y aplicar
Tiempos de cambios, tiempos de oportunidades era el lema de Andicom 2009 pero al parecer en la XXIV versión de este evento los tiempos fueron de crisis y las oportunidades más bien pocas.
A pesar del gran esfuerzo de Cintel por mantener a flote la imagen de este importante evento de telecomunicaciones en el país, fue notoria la falta de apoyo para su realización por parte de operadores, empresas de servicios y de tecnología relacionados con el sector.
Atrás quedaron los años de los grandes montajes de los operadores de telefonía móvil y fija, de los proveedores de infraestructura de redes y de varias empresas de servicios de valor agregado alrededor del negocio. Las cifras publicadas por Cintel en cuanto a asistencia y resultados realmente no cuadran en las cuentas de quienes estuvimos ahí durante esos tres días a finales del mes de octubre y vimos una significativa reducción en todos sentidos.
Las opiniones de los participantes de este año coinciden en que los presupuestos no son los mismos y las exigencias de resultados son mayores, así que muchos de ellos han preferido literalmente “irse por la tangente” e invertir la plata en la periferia del evento para pescar a los clientes que les interesan, haciéndoles invitaciones pero sin tener una inversión significativa o presencia directa en el recinto.
Después de esta versión surgen una gran cantidad de preguntas sobre el futuro de Andicom, que al parecer no es tan prometedor.
Dejo algunas inquietudes planteadas para ver si los miembros de las entidades que dieron vida a Cintel e hicieron de Andicom el evento el punto de encuentro del sector de las telecomunicaciones hace algunos años pueden reflexionar sobre ellas:
¿No es hora de que se aplique en Andicom el mismo eslogan de este año: tiempos de cambio…?
¿No es momento de renovar la estructura de este evento atrayendo a los clientes finales empresariales, que requieren servicios de tecnología y comunicaciones, en lugar de solo un puñado de directivos del mismo sector?
¿No les parece a los “fundadores” de Cintel incorrecto darle la espalda a este evento y ni siquiera invertir en una participación digna con sus marcas?
¿Por qué si el Ministerio de Comunicaciones pasó a ser de Tecnologías de la Información y Comunicaciones esto mismo no se pasa con Andicom?
Señores proveedores de tecnología para organizar reuniones o hacer desayunos, almuerzos y fiestas con clientes no se necesita viajar a Cartagena, lo pueden hacer en Bogotá.
Con voluntad y entendimiento entre las partes que hacen posible este evento podríamos ver como ver como sale a flote Andicom en 2010 o si tristemente lo veremos naufragar.
Categoria: Editoriales
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