Ajuste de cuentas
![]() |
Todos nos sentimos orgullosos y complacidos por los notables avances de la tecnología y las comunicaciones, que han permitido conectar a la humanidad de una manera jamás pensada. Pero todos estos avances representados en los dispositivos que tenemos a nuestro alcance, pueden convertirse en chatarra inútil (no por cuenta de la obsolescencia que los distingue), sino por la simple amenaza de un desastre natural. Para no ir tan lejos, podemos citar el temblor que hace algunas semanas sacudió al país y que, sin ser el epicentro, dejó a casi toda la capital sin servicio de teléfonos fijos y celulares por un buen tiempo. Claro que este ejemplo no se compara con los daños generados por los desastres en diferentes partes del mundo como el terremoto en China o las inundaciones en Estados Unidos.
Este es quizá mi editorial menos tecnológico de todos los que he escrito. Como a todos, creo que los hechos recientes tanto naturales como sociales y económicos nos ponen a pensar de nuevo en que es realmente nuestro y que no. El planeta no es nuestro, solamente somos sus habitantes y no lo estamos cuidando lo suficiente, así que tan solo tiene que sacudirse un poco para recordarnos que lo que hemos construido durante siglos puede quedar reducido a escombros. No importan las fronteras políticas, las estructuras sociales o las creencias religiosas, los acontecimientos recientes nos demuestran como nuestra frágil economía y estatus puede cambiar fácilmente.
Nuestro tema de portada de Green Technology es un pequeño, muy pequeño recordatorio de lo que están haciendo las empresas de tecnología para tratar de contribuir con el medio ambiente, al menos para no seguir destruyéndolo a la misma velocidad como hasta ahora. Creo que lo realmente importante no es cuánto dinero nos vamos a ahorrar al mes por comprar un nuevo dispositivo o producto que sea más eficiente en su uso de energía, sino cuánto daño dejamos de causar si actuamos de una manera responsable con los recursos que tenemos a nuestra disposición. Desde el tiempo que gastamos bajo la ducha, hasta el consumo de energía en tiempos muertos millones de dispositivos electrónicos, todo esto contribuye a que nuestros problemas con la naturaleza vayan en aumento.
Lo que nos quedó conclusión después de investigar muchas fuentes para el artículo principal de esta edición, es que hasta ahora los gobiernos, empresas, entidades y otras organizaciones están tratando de encajar sus propuestas para crear iniciativas y crear conciencia con el tratamiento del medio ambiente, pero que el trabajo esta todo por hacer. Vale la pena reflexionar y pensar en cómo contribuir con este objetivo común.
Categoria: Editoriales
Contactar al autor



